· GOYA Y SU ÉPOCA
La vida y obra de Francisco de Goya
se extiende a lo largo del reinado de tres Borbones, los monarcas Carlos III (1759-1788), Carlos IV (1789-1808) y Fernando VII (1808-1833). La situación del país a comienzos del Siglo XVII, tras la
Paz de Utrecht, es muy diferente de la existente a la muerte de Carlos III. En
esta época, la población aumenta notablemente, pasando de 9.300.000 habitantes
en 1750 a
11.500.000 de habitantes en 1797.
El siglo XVIII es llamado el siglo
de las reformas. La situación europea, a la que no resultaba ajena España, tras
las guerras del XVII, demandaba actuaciones que mejorasen la situación
existente en la economía, la sociedad y la política. Estas
acciones fueron llevadas a cabo en España por el movimiento político conocido
como Ilustración española. Goya abarca un amplio espacio de la vida española,
un espacio muy importante y trascendental en sí mismo y en sus posteriores
consecuencias.
Francisco de Goya fue un hombre
situado entre dos épocas fundamentalmente: la etapa optimista de la
Ilustración, que concluye con el reinado de Carlos IV, y el periodo de
invasiones y luchas parti 353e49d darias que se inicia en nuestro país a principios del
S. XIX.
Los Borbones adoptan la forma de
gobierno conocida generalmente como "despotismo ilustrado". Se rodean
de un gabinete, normalmente formado por miembros de la nobleza baja, que llevan
el peso de la burocracia estatal, como Esquilache, Floridablanca, Aranda o
Godoy. De esta forma, la monarquía fortalece los secretarios de estado y
despacho, excluyendo a la alta nobleza de los puestos de responsabilidad y del
poder que de ellos emanaba, buscando una administración competente y
completamente subordinada al poder real. Otra de la novedades introducidas es
la aparición de la figura del intendente como instrumento de la monarquía en
todos los campos de la actividad económica y social. La Hacienda se reforma,
pasa a depender de secretarios, y se modifican los regímenes fiscales de los
reinos de España, con la introducción de nuevos impuestos. En 1782 se funda el
Banco de San Carlos.
En la segunda mitad del siglo XVIII
se multiplican las acciones encaminadas a mejorar las condiciones comerciales y
la incipiente industria. Se eliminan los puertos secos y se mejoran las
comunicaciones, se abren más puertos al comercio americano... Se crean fábricas
reales, y se favorece la creación de nuevas fábricas, tanto de lujo como de
manufacturas. La reforma del ejército y de la marina fueron favorecidas por la
construcción de numerosas factorías y maestranzas, así como astilleros. El
resurgir de la flota favoreció la recuperación del comercio marítimo con las
colonias americanas.
Compleja es la situación del mundo
rural. Prosigue el enfrentamiento entre agtricultura y ganadería. Se necesita
aumentar la producción agrícola, lo que entra en colisión con la preponderancia
de la Mesa. Las
tímidas reformas emprendidas pretendían realizarse sin afectar a las clases
altas propietarias de grandes cantidades de terreno, lo que supuso su fracaso.
La nobleza, gran propietaria,
mantiene sus privilegios jurisdiccionales., basados en el régimen de señorío.
En la poblaciones de mayor tamaño existían ayuntamientos, formados por
regidores bajo la autoridad de un corregidor. Carlos III introdujo la presencia
del pueblo llano mediante la elección de procuradores y/o diputados del común,
elegidos mediante sufragio indirecto.
La Iglesia mantiene, la
jurisdicción sobre las tierras y territorios que le son propios. Las relaciones
con el poder real resultaron difíciles. Momento crucial fue la expulsión de la
Compañía de Jesús de España, durante el reinado de Carlos III (decreto de 20 de
marzo de 1767). Por contra, no puede olvidarse que la presencia del clero en
los gobiernos borbónicos es continua.
Todas estas reformas entran en
crisis tras la guerra contra Napoleón. Las nuevas ideas comienzan a transformar
la sociedad y la cultura, penetran en el ejército... los mecanismos políticos,
sociales y económicos desarrollados en el siglo XVIII son insuficientes a
comienzos del siglo XIX. A pesar de los intentos de Fernando VII, las propias reformas
de sus antecesores y la influencia europea fueron los acicates para nuevos
modelos, que se desarrollaron en el país, en la época liberal, a través de
duros y sangrientos episodios.
·
Origen y evolución de
las ideas políticas de Goya
Su evolución ideológica personal,
tal y como nos la muestra Roberto Alcalá, refleja la evolución de
muchos de los ilustrados españoles. Durante la segunda mitad del siglo XVIII
Goya se identificaría con el reformismo borbónico, evolucionando en torno al
cambio de siglo hacia posiciones liberales. Afrontará en silencio, quizá con
grandes dudas, el giro violento de la revolución francesa. En cualquier caso,
durante esta época, Goya se nos revela tomando partido claramente por la Luz de
la Ilustración frente a las Tinieblas del Antiguo Régimen, y asumiendo todas
las contradicciones de los ilustrados españoles de su época.
La invasión napoleónica le
arrojará, como a tantos compatriotas, a un abismo de amargura y descreimiento
en las posiciones políticas que había defendido. Ese cambio tardará en hacerse
evidente en Goya, comprometido en silencio contra la camarilla reaccionaria de
Fernando VII.
Hacia el final de su vida terminará
refugiándose en buena medida en una religiosidad intimista, manifiesta, por
ejemplo, en el fantástico San Pedro en oración que nuestro pintor ejecutó hacia
1920. La profundidad de su sentimiento cristiano no afectará, sin embargo, a su
firme posición liberal en materia de costumbres y vida social, mantenida en los
mismos umbrales de su muerte, y demostrada en los magníficos dibujos de su
última época. Algunos autores han llevado más lejos de lo prudente la
interpretación pro-ilustrada y pro-liberal de Goya, hasta dibujar una retrato
del pintor que le asimila a un panfletista gráfico, revolucionario y despiadadamente
anticlerical.
En ocasiones, su despiadada crítica
social sea, simplemente, el resultado de una mirada irónica que se centra sobre
todo en las contradicciones que la realidad le ofrece, que puede ser
interpretada tanto en clave de descreimiento como producto de su búsqueda de
autenticidad.
Tal vez en otras, es el fruto del
compromiso de un pintor -al que siempre se le ha reconocido comprometido con su
público, fuera el que fuera, y, ciertamente, oportunista- con la economía de
escala que la técnica del grabado exigía, y, en particular, con sus clientes de
la burguesía.
Sin duda, es fruto también de la
estrecha relación que mantuvo en la Corte con el partido ilustrado, preocupado
por la educación, el relanzamiento de las actividades productivas, y la crítica
de los vicios y costumbres sociales que obstaculizaban la necesaria reforma. En
definitiva, Goya ejerció como un burgués de su época en todos los aspectos de
su vida, incluidas sus ideas sociales y políticas.
VIDA DE FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES
Francisco de Goya y Lucientes nació
en Fuendetodos (Zaragoza), villa natal de su madre, el 30 de Marzo de 1746. Fue
el tercero de cuatro hermanos.
La economía de Fuendetodos se
basaba en una agricultura de secano y en una ganadería ovina, pero también
ayudaba una singular fuente de ingresos, el hielo. Al este del pueblo había
unos pozos de hasta cinco metros de profundidad en los que se depositaba nieve.
Estos se cubrían de paja y cerraban por la superficie con una bóveda. En
verano, aquella nieve era hielo, que cubierto de paja era transportado hasta
Zaragoza para su venta. Pero también muchos habitantes próximos se acercaban a
buscarlo, entre ellos los clérigos de la Cartuja de Aula Dei. Allí nació la
amistad entre Francisco y los cartujos.
Los Goya se trasladaron a Zaragoza
por lo que Francisco pasaría allí su infancia y su juventud. Esto fue debido a
que su padre instaló en la ciudad su taller de dorador, allí Goya aprendió el
oficio. Acudió a las Escuelas Pías, donde conoció a Martín Zapater, al que le
uniría una amistad para siempre.
A los trece años, en 1759 y hasta
1762, Francisco de Goya asiste a clases de pintura que imparte José Luzán y
poco después entra a trabajar en su taller. En verano, durante la vendimia, va
a Fuendetodos, y bajo la dirección de su propio padre realiza su primera obra,
pinta el armario de las reliquias que posee la iglesia y se complementa con la
decoración del muro al que va adosado el armario.
Por dos veces, a los diecisiete y a
los veinte años, concursa, sin éxito, para obtener una pensión en la Academia
de Bellas Artes de San Fernando; este doble fracaso le impulsa a viajar a
Italia, donde aprende la técnica del fresco, que le servirá, a su regreso a
España, para conseguir su primer encargo oficial en la Basílica del Pilar de
Zaragoza.
Dos años después de su regreso a
España, concretamente a Madrid, se casa con Josefa Bayeu, hermana de Francisco
Bayeu, pintor de la Cámara del Rey Carlos III. Este hecho favorecerá su ingreso
como pintor de cartones en la Real Fábrica de Tapices. Trabajó allí desde los
veintinueve a los cuarenta y cinco años, realizando sesenta y tres cartones
para los palacios de El Escorial y El Prado.
A la muerte de Carlos III en 1788,
su sucesor Carlos IV y la reina María Luisa le nombran pintor de Cámara,
cargo que no abandonó hasta su exilio en Burdeos; comienza así a realizar los
retratos oficiales de los Reyes. Su fácil acceso a las colecciones reales le
permite copiar y grabar varios cuadros de Velázquez, asimilando así algunos de
los secretos de su técnica.
A partir de ahora, Goya es ya un
pintor consagrado: es elegido Académico de la Real Academia de
Bellas Artes de San Fernando. Sus grandes protectores, los duques de Osuna, y,
más tarde, los de Alba le introducen en la vida social haciéndole importantes
encargos. Posarán para él los más destacados personajes; los retratos que hará
a partir de entonces le convertirán en el cronista oficial de la aristocracia y
los intelectuales de la época.
En 1792, durante un viaje a
Andalucía, contrae una grave enfermedad que le dejó completamente sordo. Esta
circunstancia, unida a las graves consecuencias que la Revolución Francesa
tuvo en la Corte y para sus amigos ilustrados (destierros,
encarcelamientos...), le sumirán en una profunda crisis que influirá en su
carácter y en su pintura.
Durante la Guerra de la
Independencia 1808-1814, Goya acentuó su pesimismo y mantuvo una actitud
conservadora en su actividad pública, como se puede ver a través de sus
históricos lienzos: El Dos de Mayo y Los fusilamientos del Tres de
Mayo; y de sus grabados Los Desastres de la Guerra.
A los setenta y tres años, sordo,
enfermo y desengañado, compra la "Quinta del Sordo" a las afueras de
Madrid; allí se refugia con Leocadia Weiss, fiel compañera de su vejez, y
ejecutará su obra más personal e inconfundible: Las Pinturas Negras.
Viviría allí hasta 1823, fecha en que regala la finca a su nieto Mariano
En 1824 partía Goya hacia Francia,
concretamente hacia Burdeos, en busca de tranquilidad y del cariño de todos
aquellos amigos que allí se encontraban. Vivió cuatro años más, con nuevas
ilusiones que le permitieron seguir intentando nuevas formas y técnicas en su
pintura hasta su muerte en 1828.
Francisco Goya, quien se considera
ser “El Padre del Arte Moderno”, empiezó su carrera como artista inmediatemente
después del periódo “Barroco”. Al expresar francamente sus pensamientos y
creéncias, como fue su costumbre, llegó ser el pionero de las tendencias nuevas
que llegaron a su culminación en el siglo XIX. Dos factores importantes, que dieron
la impresion de ser contradictorias pero que no fueron, dominaron su arte.
Juntos, representaron la reacción contra concepciones previas del arte y el
deseo de encontrar una forma nueva de expresión. Para entender el alcance del
arte de Goya, y para apreciar los principios que gobernaron su desarollo y su
tremenda versatilidad, es impresendible entender que su labor cubrió un periódo
de mas de 60 años, porque continuó dibujar y pintar hasta la edad de 82.
SU OBRA PICTÓRICA
· Estilo
No fue un artista precoz. Su estilo
se fue formando y evolucionando lentamente bajo la influencia de los
acontecimientos que le tocaron vivir y que le afectaron profundamente.
u arte se encuentra en permanente
evolución: paulatino progreso en la técnica, búsqueda de nuevas formas
expresivas, continua corrección y profundización.
El arte de Goya se nos presenta
lleno de contrastes: representaciones de fiestas alegres que exaltan la vida al
lado de sucesos dramáticos y de muerte; escenas de niños que juegan felices y
otras misteriosas y alucinantes de brujas participando en aquelarres; retratos
de la nobleza pero también de los ilustrados y de los "majos" y las
"majas" que simbolizan lo popular. Pintó lo bello con exquisita
delicadeza, pero también supo reflejar lo feo, lo terrible, lo monstruoso.
En Goya apunta algo que es propio
del mundo moderno: lo grotesco. Se enfrentó con el academicismo de sus maestros
y de sus contemporáneos, oponiéndose a la estética neoclásica. El dibujo pierde
importancia frente al color, a la inspiración y al movimiento.
Fue pintor esencialmente colorista:
la esencia de la pintura, para él es el color. Afirmaba que sus verdaderos
maestros habían sido Velázquez, Rembrandt y la propia naturaleza. Del primero
hereda el amor por el retrato psicológico; del segundo, la profundidad
espiritual y la técnica pastosa; de su tercer maestro, la naturaleza, hay
abundantes pruebas en los paisajes de los cartones para tapices.
Pero aún hay otro factor, la imaginación. Goya
no conoció límites para sus facultades. Combina el realismo con la imaginación
creando, a partir de lo real, un mundo propio en el que la fantasía y la
crítica juegan un papel aún más importante que la realidad visual.
Crea un arte testimonial y
comprometido en el que lleva a cabo una crítica de todos los estamentos
sociales: Corte, iglesia, nobleza, la sociedad en general. Temáticamente su
obra es muy variada, estando presente en la misma casi Iodos los géneros.
Utilizó principalmente la técnica
del óleo que aplica sobre los más diversos materiales (lienzo, pared, etc.)
pero también realiza frescos, litografías, aguafuertes, etc.
Empleó normalmente composiciones de
tipo neoclásico, es decir, tiende a la ordenación geométrica y regular. Las
figuras se agrupan en triángulos, cuadrados, pirámides. Para que se distingan
bien los personajes en los retratos colectivos crea líneas paralelas oblicuas.
Sin embargo, en la etapa de madurez busca la libertad compositiva pero siempre
mantiene unas líneas rectoras que evitan el caos compositivo.
De una forma muy general se pueden
distinguir en Goya dos formas de hacer:
·
visión optimista y
alegre de la vida:
Temas alegres
Dibujo de trazo continuo.
Colores vivos y luminosos aplicados
a base de pinceladas muy iguales.
Composiciones ordenadas geométricamente.
·
visión pesimista y
patética de la vida:
Temas críticos, dramáticos y de una
fantasía sombría.
Dibujo discontinuo e incluso, en
ocasiones, poco correcto.
Aplicación del color a base de
manchas, de pinceladas sueltas con vibraciones luminosas.
Mayor libertad en las
composiciones.
Anuncia una serie de movimientos
pictóricos posteriores:
·
Romanticismo: por su
individualismo, por la preocupación psicológica de sus retratos, por el
apasionamiento y exaltación de algunos de sus temas. Ej.: La carga de los mamelucos.
·
Impresionismo: por su
pincelada suelta y vibrante. Ej.: La lechera de Burdeos.
·
Expresionismo: por su
despreocupación por la forma para conseguir un mayor valor expresivo. Ej.: Las
pinturas negras. Desastres de la guerra.
·
Surrealismo: por el
mundo de fantasía que representa. Ej.: Disparates, caprichos.
· Obras y temas
La obra pictórica de Goya se suele
dividir en estapas y temas, aunque dificil es de clasificar.
1º Etapa: PINTOR DE CUADROS
PARA TAPICES 1763 - 1792
Más que cartones son, en realidad,
cuadros al óleo. Realiza 54 durante su estancia en la Real Fábrica
de tapices.
Trata los temas populares de
Madrid: verbenas, romerías, juegos, etc. Son escenas llenas de gracia y poesía.
Los personajes populares aparecen
ataviados con los trajes típicos de los majos y las majas.
Utiliza colores claros, una gran
gama cromática y desdibuja los contornos lo que dificulta la labor de los
tejedores. Se aprecia en ellos una clara evolución:
·
En los primeros,
coincidentes con el reinado de Carlos III, en torno a 1776, utiliza colores
planos, fuerte dibujo y temas de cacería.
·
Más tarde, con Carlos
IV, hacia 1780, realiza temas costumbristas con manchas de color y celajes de
influencia rococó. Mantiene una composición central geométrica con árboles que
marcan una diagonal y fondos arquitectónicos. Obras:
·
El quitasol.
·
El cacharrero.
·
El columpio.
·
Las cuatro estaciones.
·
La gallina ciega.
·
El pelele.
·
En sus últimos
cartones, por influencia de la Ilustración, realiza temas en los que se
manifiesta una cierta crítica social, como “La Boda”.
2º Etapa: PINTOR PLENO
A sus 42 años, Carlos Iv le nombra
pintor de Cámara. Nos muestra en este cargo los gustos de la Aristocracia y
Goya acabará destentando y burlando la vanidad de ésta; se conmemora con el
sufrimiento del pueblo
·
Retratos de corte psicológico
Fue el género que más cultivó,
posando para Goya gentes de todas las clases sociales: reyes, nobles y
personajes populares. Sintió especial predilección por el retrato femenino.
Se caracteriza por su realismo y
sinceridad, reflejando perfectamente al retratado, aunque en ocasiones se
manifiesta el interés, simpatía o indiferencia que Goya sentía ante el
retratado.
En un viaje a Andalucía, enferma y
queda sordo. Con el tiempo Goya tomará un personalidad retraida, vivirá en una casa
apartada, se volverá introvertido y expresa ese sentimiento de angustia en sus
cuadros, que se serán más comprometidos y extraños, con cierta simbología, y
expresionismo.
Evolucionó desde los retratos
elegantes y estáticos de los primeros años hasta los ejecutados alrededor de 1800 a base de pinceladas
sueltas, cortas y luminosas, de dibujo a base de trazos rotos, discontinuos y
de mayor penetración psicológica.
Excelente tratamiento de las
calidades de los vestidos, objetos, etc. Obras:
·
Carlos III cazador.
·
Familia del duque de
Osuna.
·
Jovellanos
·
La tirana.
·
Francisco Bayeu.
·
Mº Luisa de Parma.
·
Las majas. (La maja
vestida y La Maja desnuda)
·
Condesa de Chinchón.-
la mujer de Godoy
·
Familia de Carlos IV (1800).
·
Fernando VI.
·
Autorretrato.
·
Marianito Goya.
·
La lechera de Burdeos (1827).
·
Temas de la Historia
Principalmente temas sobre la
Guerra de la Independencia: destacan por su expresionismo, auténtico alegato
contra la crueldad y la barbarie de la guerra.
Sus composiciones son complejas,
llenas de movimiento y acción. Obras:
·
El coloso.
·
Dos de Mayo o la Carga
de los Mamelucos (1814).
·
El tres de mayo o los
fusilamientos de la Moncloa (1814).
·
Pintura Religiosa
No fue muy cultivada por Goya y la
realiza tanto en lienzos como frescos. Mientras algunos cuadros pecan de
excesivo academicismo, otros poseen un profundo sentimiento religioso. Obras:
·
Cristo en la cruz,
Academia de Bellas Artes de San Fernando.
·
Frescos de San Antonio
de la Florida, Madrid (1798).
·
Última oración de san
José de Calasanz (1819).
·
La oración en el
huerto.
·
Pinturas Negras
Reciben este nombre tanto por el
color empleado (blanco, negro, ocres, dorado-verdosos), como por su tenebrosa
significación pesimista, sombría y desesperanzada. Son escenas macabras y de
brujería de difícil interpretación, expresión de un mundo interior desolado y
terrible, alucinante.
Una fantasía e imaginación
desatadas presidieron su ejecución. Obras:
·
Aquelarre.
·
Viejos comiendo sopa.
·
Las Parcas.
·
Saturno devorando a su hijo.
·
Perro hundido en la
arena.
·
Grabados y Dibujos
Son de gran fuerza expresiva y
llenos de vigor. Mediante ellos lleve una crítica de la sociedad y de la
política de la época y en ellos se entremezcla el pesimismo, el humor y la
sátira.
·
Caprichos:
·
Comprenden un total de
80 láminas y comenzó su ejecución en 1797, siendo publicados en 1799. Por miedo
a la inquisición los recogió y regaló a Carlos IV.
·
Están inspirados en su
propia imaginación, en estampas populares, en los dichos del pueblo y en libros
de magia.
·
Utiliza unas formas
anchas, una composición maciza, un violento contraste en blanco y negro con el
que acentúa los efectos de luz.
·
La segunda parte de la
colección, a partir de “El sueño de la razón” es invadida por una fauna
horrenda o grotesca, de diablos y monstruos. Obras:
·
El sueño de la razón
produce monstruos.
·
¡Qué viene el coco!
·
Linda Maestra
·
Dios la perdone y era
su madre.
·
Desastres:
·
Realizados entre 1810 y
1819, reproducen escenas de lo que ha visto, de lo que le cuentan o,
simplemente de lo que imagina. Obras:
·
Con razón o sin ella.
·
¡Grande hazaña! ¡Con muertos!
·
Tauromaquias:
·
Publicadas en 1816,
constituyen una auténtica enciclopedia del arte taurino.
·
Disparates:
·
Realizados entre 1820 y
1822, expresan un mundo fantástico, onírico.
·
Es la obra más
personalista de Goya: parece anunciarnos el surrealismo.
COMENTARIO DE ALGUNAS DE SUS OBRAS
1.EL COLOSO
Pertenece a 1812. Se trata de un
tema dramático que deja de ser descriptivo, concretamente muestra a un ser
superior sobre las tierras españolas.
Es una pintura al óleo sobre una
tabla de pequeño formato. La luz es una característica muy importante ya que
enfoca al desastre causado por este ser superior. Es una luz ciega que intuimos
que proviene de la parte izquierda y que deja oscurecido el fondo y el cuerpo
del personaje dando así mayor sensación de dramatismo y produciendo un juego de
luces y sombras.
La composición gira entorno a un
primer plano en el que se sitúa el desastre causado por el personaje principal
que se encuentra en un segundo plano pero a una gran escala. La diferencia de
tamaños da sensación de perspectiva. Los caballos trotando reflejan un
movimiento violento así como las nubes que envuelven a la figura central. Es
una obra poco realista ya que no refleja un ambiente natural. Predomina el
color sobre el dibujo y destacan las tonalidades oscuras que producen un
contraste con las claras.
El simbolismo de este cuadro ha
sido objeto de discusión. Se ha querido ver en él la representación de
Napoleón, de los efectos devastadores de sus conquistas, la imagen temible de la guerra. Se considera
como un precedente de las pinturas negras. Actualmente se encuentra en el Museo
del Prado, en Madrid.
2.SATURNO DEVORANDO A SU HIJO
Obra que Goya pintó en 1814. Se
trata de un tema mitológico, concretamente muestra a Saturno devorando a su
hijo, pero con connotaciones de una crítuca solcial a la España del momento.
Para Goya Saturno representa España, quien devora a sus hijos.
Es una pintura al óleo sobre un
lienzo de pequeño formato. La luz es una característica muy importante ya que
enfoca directamente a la cara de Saturno y al cuerpo de su hijo. La composición
gira entorno a un único plano en el que se sitúa Saturno devorando a la víctima. La
sensación de profundidad viene marcada por el oscuro del fondo. Apreciamos un
movimiento violento tanto en la postura que adopta Saturno, como en su boca.
Predomina el color sobre el dibujo y destacan las tonalidades oscuras que
contrasta con la claridad del cuerpo de la víctima.
Esta obra refleja como Saturno
devora a su hijo tras saber que de no ser así este terminaría por destronarle,
además una crítica a la sociedad del momento, en la cual Goya se encontraba
insatifecho. Se considera uno de los precedentes de las Pinturas Negras.
Actualmente se encuentra en el
Museo del Prado en Madrid. Goya, con este cuadro se adelanta al que más tarde
inició el camino artístico del expresionismo, que es una corriente artística
que buscaba la expresión de los sentimientos y las emociones del autor, más que
la representación de la realidad objetiva.
3.FUSILAMIENTOS DE EL 3 DE MAYO
Pintada en 1814. Se trata de un
tema histórico, concretamente refleja un episodio de la Guerra de la
Independencia.
Es una pintura al óleo sobre un
gran lienzo. La luz es una característica muy importante. Como la acción se
desarrolla por la noche al aire libre, la luz proviene de un candil y enfoca
directamente a la escena de los que van a ser fusilados. La composición gira
entorno a un primer plano en el que se encuentran los soldados franceses
fusilando. Las personas a su alrededor nos muestran cada una un gesto de
sentimientos diferentes: miedo, impotencia, sopresa y el principal: valentía.
En un segundo plano queda la ciudad de Madrid. Se deice, que Goya pude
presenciar en su propia persona fusilamientos como este, ya que su casa de
encontraba proxima.. Destaca la riqueza del color. El autor utiliza la técnica
del claroscuro por lo que encontramos un gran contraste entre las tonalidades
claras y oscuras, y, frías y cálidas.
Actualmente este cuadro se
encuentra en el Museo del Prado, en Madrid. Sus obras revelan que fue un
artista muy comprometido con su época. Los fusilamientos del 3 de mayo
pertenece a la pintura romántica, que se caracteriza por una aproximación muy
imaginativa y subjetiva, intensidad emocional y por un carácter visionario u
onírico.
Con esta obra Goya quiere expresar
su disconformidad ante las tropas francesas. Para ello pinta los episodios
históricos de la Guerra de la Independencia que más trascendencia tuvieron.
4.LA MAJA DESNUDA
La Maja desnuda es la primera figura femenina de la Historia de la Pintura que nos
muestra el vello púbico, poniendo de manifiesto su originalidad. Además, no es
ninguna imagen mitológica sino que es una mujer de carne y hueso, una imagen
moderna como más tarde haría Manet en su Olimpia. Por eso, la Maja Desnuda tiene
tanto éxito entre los numerosos visitantes que la observan en el Museo del
Prado, junto a su compañera, la Maja Vestida. Sobre ella se han escrito una
ingente cantidad de líneas que no han hecho sino aumentar la incógnita de su
realización. En 1800 aparece citada en el gabinete de Godoy, por lo que sería
anterior a esa fecha. Los tonos verdosos y blancos empleados por Goya
corresponden a los utilizados en las obras de los últimos años del siglo XVIII
como el retrato de Jovellanos o el de Josefa Bayeu. Algunos especialistas
adelantan su ejecución hasta la época de los Duques de Osuna y sus hijos. Pero
ahí no quedan las incógnitas ya que también desconocemos quien las encargó.
Todo hace apuntar a que ambas Majas fueron encargadas por Godoy para decorar su
despacho junto a la Venus del espejo de Velázquez y otra Venus de la escuela
veneciana del siglo XVI, manifestándose el gusto del valido de Carlos IV por
las pinturas de desnudos femeninos, así como su poder, debido a la persecución
que conllevaban estas obras, pero Godoy no tenía nada que temer; era el hombre
más poderoso del país. También se apunta la posibilidad legendaria de que la
Maja sea la Duquesa de Alba, Dª. María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y
Alvarez de Toledo, con la que
Goya estaba estrechamente unido al enviudar ésta y
trasladarse juntos a Sanlúcar de Barrameda. Bien es cierto que su rostro no
corresponde con el de las Majas, pero es evidente que los rostros son
estereotipados, como ya hacía en los cartones para tapiz, precisamente para que
no la reconociésemos abiertamente. Incluso se ha llegado a decir que es el
rostro de la Duquesa visto desde abajo. El Duque de Alba exhumó los restos de
su antepasada en 1945 para intentar quitar veracidad a esta leyenda porque el
cuerpo de la Maja sí corresponde con el de Dª. Cayetana, con sus huesos
pequeños, su cintura de avispa y sus grandes y separados senos. La postura
provocativa de la Maja podría incluso sugerir que estamos ante una prostituta
de alto postín, que se ofrece al mejor postor. La mirada pícara y atrayente
puede reforzar esta idea. La Inquisición mandó comparecer a Goya ante sus
tribunales por haber pintado las Majas y los Caprichos, pero curiosamente el
asunto fue sobreseído por expreso deseo de Fernando VII, con quien el pintor no
hacía muy buenas migas. Pictóricamente hablando nos encontramos ante una obra
en la que destacan los tonos verdes, contrastando con los blancos y los rosas.
La pincelada no es tan larga como acostumbra el artista, a excepción de los
volantes de los almohadones, mientras que la figura, situada en primer plano,
estaría realizada con mayor minuciosidad, apreciándose un enorme deseo de
satisfacer al enigmático cliente que encargó las obras.
5.LA MAJA VESTIDA
Las Majas se pueden considerar las
obras maestras de Goya, tanto por la leyenda que existe a su alrededor como por
las propias imágenes en sí. Hay que advertir que le causaron un problema con la
Inquisición en 1815, del que le libró Fernando VII, a pesar de que la relación
entre ambos no era buena.
Desgraciadamente la Maja Vestida tiene
menos fama que la Maja
Desnuda, pero no deja de ser igual de bella. Es una mujer de
la aristocracia, por su traje de alto copete, tumbada en un diván sobre
almohadones, en una postura claramente sensual llevándose los brazos detrás de la nuca. La pincelada
empleada aquí por Goya es más suelta, más larga que ls otra, lo que hace pensar
que sería posterior. El colorido, a base de tonalidades claras, aumenta la
alegría de la
composición. Alrededor de estas obras existen muchos aspectos
legendarios; siempre se ha considerado que a quién está representando el
artista es la Duquesa de Alba, por la estrecha relación entre ambos, a pesar de
que el rostro haya sido reconstruido por el pintor para darle mayor enigma al
asunto. Incluso el propio Duque de Alba decidió exhumar los restos de su
antepasada, en 1945, para probar lo incierto de la leyenda. La opción que
va adquiriendo mayor credibilidad es que fueron encargadas por Godoy, valido de
Carlos IV y hombre más poderoso de aquellos días, para decorar su gabinete,
instaladas con un mecanismo de muelles que permitía el intercambio de ambos
cuadros dependiendo de la
visita. La Venus del espejo de Velázquez y una
Venus de la escuela italiana del siglo XVI serían sus compañeras. Para muchos
espectadores, la Maja
Vestida es más atractiva que su compañera por lo ajustado
de sus vestidos y la postura provocativa. Ya se sabe que muchas veces resulta
más erótico insinuar que mostrar.
RETRATO DE JOVELLANOS
Pintado hacia 1798 y firmado en la
carta que el personaje lleva en la mano, culmina el retrato intelectual
goyesco, simbólico y amistoso, digno y elegante, refinado y sincero. La
espléndida efigie del escritor, político y jurista, cuyas ideas tanto
influyeron en Goya, muestra una gama cromática, revela una profunda
preocupación y describe la hondura psicológica con que el genial artista sabía
presentar a sus modelos.
Margarita Moreno de las Heras hace un extenso
comentario de este cuadro, que resulta indispensable reproducir íntegramente:
"Este retrato del pensador más completo y profundo de la Ilustración
española fue realizado por Goya en 1798, al poco tiempo de ser nombrado
Jovellanos ministro de Gracia y Justicia. La carta de Goya a Zapater del mes de
marzo de ese año prueba su traslado a Aranjuez para posiblemente retratar al
político, además de la amistad que el político ilustrado le prodigaba".
Cuando Goya dejó de ser para la mayoría de los
historiadores y críticos el pintor ignorante, aunque con una gran intuición, se
buscó el tutelaje de Jovellanos para explicar el contenido ideológico de su
obra.
BIBLIOGRAFÍA
·
http://www.bne.es/Goya/ep_bio_home.html
·
http://www.almendron.com/cuaderno/pintura/goya/obras_goya/goya_11.htm
·
http://goya.unizar.es/InfoGoya/Vida/Caracter.html