La donación
de los órganos
Hasta ayer
pensaba ser totalmente favorable a la donación de los órganos, pero, mientras
pensaba en
que escribir, me
han venido muchas dudas.
El temor principal
que me ha venido es que empujad 717j92h os por el éxito terapéutico a cualcuier precio y
por el asombro
sensacionalista que los mass-media hacen sobre la problemática de los
trasplantes,
no se dirija la
investigación médica hacia la prevención, sino hacia la más “espectacularizada”
meta
de la sustitución
del órgano enfermo. Si tendría que pasar este, llegaremos a tener una especie
de
cultura
consumista de los órganos: como para los aparatos electrónicos, que en cambio
de reparar la
pieza que está rota,
la sustituíamos, así tengo miedo que llegaríamos a hacer lo mismo con nosotros:
cuando un órgano
está enfermo, no nos preocuparíamos de curarlo, sino lo sustituiríamos con otro
sano.
Y aquí viene el
problema: ¿Cómo llegar a tener los órganos?
En la actualidad
los órganos necesarios para los trasplantes, pueden ser hallados sólo
explantándolos de
otras personas; de todos modos he oido que habían pensado a la hipótesis de
clonar el propio
cuerpo para obtener un ser humano “de recambio”, pero por el momento la habían
desechado porque
decían que la utilización de órganos artificiales y de animales para la
“produción”
de órganos
genéticamente aceptables para nuestro organismo todavía estaba a nivel
experimental,
así podría ser
que en un futuro esto llegará a ser realidad.
Yo, por un lado,
espero que nunca lleguemos a clonar un hombre, también por lo que he dicho
antes de la
sustitución de los órganos sin curarlos; por otro, digo que sería mejor tener
siempre un
órgano listo, que
esperar que otra persona muera para que nosotros siguamos viviendo; otra cosa
positiva es que
nunca más tendríamos casos de hombres desesperados que para sobrevivir venden
sus órganos u
hombres que raptan a niños sudarcanos y los venden por poco dinero para abastecer
órganos para los
trasplantes.